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Ciática: Síntomas, Causas y cómo aliviar el dolor

ciática

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De forma general la palabra ciática no siempre es empleada de forma correcta.

Hay mucha confusión alrededor de su significado y de todo lo que implica, es por ello que hoy te hablaremos a detalle sobre la ciática.

Prepárate para obtener conocimiento y así saber cómo detectar cuando sufres de esta dolencia, qué hacer y qué no hacer.

¿Qué es la ciática?

Desde una perspectiva más técnica el término es usado para referirse al dolor específico que es causado por la compresión o irritación de nervios.

Como se ha dicho, es un término que se confunde muchas veces hasta el extremo de no emplearse correctamente.

Tal confusión podría ser perjudicial ya que de no conocer a detalle los síntomas y causas se podría exponer a complicaciones.

Más adelante hablaremos de su evolución, pero primero determinemos qué es.

Se usa esta palabra para hacer referencia a una serie de síntomas, esta palabra no explica las causas del dolor.

Se usa para explicar una serie de síntomas que se relacionan con el nervio ciático.

Bien podría causarse por el efecto de un solo nervio o de más nervios que salen en conjunto de la parte inferior de la columna vertebral.

Estos nervios son los que forman parte del nervio ciático mayor.

Si nos apegamos a un lenguaje estrictamente médico, tendríamos que tomar en cuenta que la ciática es denominada radiculopatía.

Tal denominación se debe a que con ello se hace referencia a que el nervio radicular en la espalda baja se irrita o está siendo pinzado.

Este mismo nervio pasa por la parte posterior de cada pierna y es ramificado hacia las parte de las piernas, pie, y los dedos del pie.

Por último, por ciática se hace referencia también al dolor que se experimenta en cualquier punto de la ruta nerviosa descrita.

¿Cuáles son los síntomas de la ciática?

A continuación te presentaremos cuáles son los síntomas de la ciática, de manera que puedas identificar a tiempo este tipo de dolencia:

¿Cómo evoluciona la ciática?

La evolución de la ciática podría ser favorable si el nervio ciático solo está agarrotado por una hernia discal.

En ese caso es muy posible que se dé una curación espontánea.

Por otra parte, lo más normal, en los escenarios más favorables, es que el dolor no se extienda por más se seis semanas.

Para evitar una evolución posterior, luego de que finalmente el dolor ha desaparecido se deben tener una serie de consideraciones.

Por ejemplo, es muy importante que se refuerce la musculatura de la espalda mediante ejercicios fisioterapéuticos y deportes.

También es necesario proteger la espalda, teniendo cuidado de no elevar objetos pesados agachando la espalda.

Es importante que cuando los dolores ciáticos aparecen con más frecuencia, debido a hernias discales recurrentes, lo mejor es someterse a operación.

Diagnóstico

A continuación te mostraremos cuáles son las diferentes pruebas que permiten diagnosticar la ciática:

Maniobra de Lasègue

Esta maniobra consiste en poner al paciente tumbado boca arriba, luego se eleva la pierna extendida del lado afectado.

En esta prueba si se presenta aumento del dolor cuando la pierna todavía no alcanza los 60° de elevación, significa que el nervio ciático es el problema.

La idea de esta prueba es realizarla en las dos piernas de manera que se determine si el dolor solo afecta uno de los nervios.

Por otra parte, esta prueba es complicada para aplicarla a personas ancianas, debido a los problemas en la articulación de la cadera.

En las personas ancianas, si la prueba indica problemas de la ciática, podría tratarse de un falso positivo.

Maniobra de Bragard

Esta maniobra se aplica después de la anterior. Es prácticamente el mismo movimiento.

La diferencia está en que al llegar al punto en el que el dolor aparece, se eleva más la pierna y luego se empuja la planta del pie flexionando el tobillo.

Si aparece dolor entonces se refuerza la sospecha de ciática

Exploración de la sensibilidad

Con esta prueba el médico comprueba si la piel que inerva el nervio ciático ha sido afectada.

Exploración de la fuerza muscular

Consiste en que el médico comprueba la fuerza muscular pérdida en ambos lados del cuerpo.

El método más sencillo para esta exploración es poner al paciente a caminar.

Si se sufre de ciática el paciente tendrá dificultades para caminar de talones o puntillas.

Esto se debe que los músculos que permiten tal acción no tienen la suficiente fuerza para ello.

Exploración de los reflejos tendinosos

Lo normal cuando se da un golpe seco en los tendones es que ocurra una contracción del músculo.

Esto se debe a que los nervios que causan el reflejo están sanos, pero cuando se padece de ciática desaparece la capacidad de contraerse.

Generalmente la prueba más común se realiza sobre el tendón de Aquiles, en el tobillo.

Si se trata de una ciática invertida, el reflejo rotuliano se ve afectado notablemente.

¿Cómo se trata la ciática?

Ejercicios-para-la-ciática

 

Existen diversos tipos de tratamientos, a continuación te los presento cada uno de ellos por clasificación:

Tratamientos no quirúrgicos de la ciática

Entre los tratamientos no quirúrgicos para la ciática hay una gran variedad de opciones.

El objetivo de los mismos es calmar el dolor debido a la comprensión de las raíces nerviosas.

Se puede aplicar un solo tratamiento o combinar varios, también es importante combinarlos con un programa de ejercicios específicos.

A continuación te presentamos los distintos tratamientos no quirúrgicos:

Compresas frías y Calientes

Este tratamiento es ideal cuando se trata de un dolor ciático agudo.

Se aplican compresas de calor o de hielo para aliviar el dolor de la pierna, es un tratamiento ideal para la fase inicial.

El procedimiento es aplicar el hielo o calor por unos 20 minutos, repitiendo cada dos horas.

Se puede alternar entre el calor y el hielo.

Medicamentos para el dolor ciático

Existen medicamentos que, previa receta del médico, ayudan a aliviar la ciática.

Entre ellos puedes optar por ibuprofeno, naproxeno e incluso los inhibidores de la COX-2.

Además de los anteriores antinflamatorios no esteroides, también se suelen medicar los corticoesteroides orales.

Estos últimos permiten reducir la inflamación que generalmente causa el dolor ciático.

Inyecciones epidurales de corticosteroides para la ciática

Este es otro de los tratamientos no quirúrgicos, se aplica una inyección epidural de corticoesteroides para reducir la inflamación.

Es más efectiva para los dolores más graves ya que se inyectan los corticoesteroides al área dolorida alrededor del nervio ciático.

El alivio puede ser tan solo momentáneo y no funciona en todos.

Pero produce el alivio necesario para que el paciente  pueda mejorarse con un programa de acondicionamiento y ejercicios.

Tratamientos alternativos de la ciática

Adicionalmente a los tratamientos mencionados anteriormente, dentro de los nos quirúrgicos, están los alternativos.

A continuación mencionaremos los más comunes:

Manipulación manual o quiropráctica

Consiste en ajustar manualmente las vértebras, debe aplicarse por profesionales capacitados para ello.

El objetivo es brindar una alineación vertebral más adecuada, que ayuda a aliviar afecciones subyacentes causantes de la ciática.

Masoterapia

Es ideal ya que mejora la circulación de la sangre, permite relajación muscular y promueve la liberación de endorfinas.

¿Por qué se produce la ciática?

Como se ha dicho anteriormente, la ciática es una serie de síntomas, y estos se producen por la irritación del nervio ciático mayor.

Este nervio es el más grande de los nervios que hay en el cuerpo, y se compone por raíces individuales.

Tales raíces individuales surgen de otras partes de la columna vertebral y al juntarse se forma el nervio ciático, cuya irritación produce el dolor conocido como ciática.

Causas y factores de riesgo de la ciática

Los factores de riesgos más comunes de la ciática son:

Embarazo

El aumento de peso, así como otras variaciones hormonales pueden traer como consecuencia la ciática.

Tejido cicatricial

Cuando este  tejido hace presión sobre la raíz nerviosa, existe la posibilidad de producir ciática.

Distensión muscular.

La inflamación de este tipo puede ejercer presión en la raíz nerviosa y dar inicio a los dolores de la ciática.

Tumor medular

Aunque no suele ser tan común un tumor en la médula puede presionar una raíz nerviosa en la espalda baja y causar ciática.

Infección

Es otro factor de riesgo no tan frecuente, pero si se presenta una infección en la espalda baja, se corre riesgo de ciática.

Conclusión

Además de los tratamientos mencionados, podemos agregar uno más.

Se trata de una opción que se reserva para cuando los síntomas son mayores.

Por ejemplo cuando se pierde el control intestinal o sobre la vejiga, a causa de la ciática, entonces se emplea una cirugía.

Si el dolor es progresivo y las terapias y medicamentos no lo alivian, la cirugía se convierte en la última alternativa.

Es por ello que se recomienda que apenas se presenten uno o más de los síntomas descritos se acuda al médico para un diagnóstico.

Durante la cirugía se extrae el espolón ósea o la parte de la hernia que ejerce presión sobre el nervio.

Si finalmente te decides a acudir al médico te aconsejamos que tomes nota de cada uno de los síntomas y cuándo comenzaron.

Puedes hacer una lista con información médica relevante, como si sufres de algún trastorno en la salud y los medicamentos que tomas.

También es importante que lleves anotación de accidentes o lesiones recientes que pudieron afectar tu espalda.

Sigue nuestras indicaciones, mantente atento a los síntomas y previene cualquier complicación tomando una decisión a tiempo.

Recuerda también que los síntomas de la ciática pueden variar de acuerdo a la parte del nervio comprimida.

Presta completa atención a cualquier dolor de pierna.

También mantente atento si padeces de adormecimiento y hormigueo en la pierna o si detectas alguna debilidad al caminar.

Recuerda que la salud es importante.

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