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Cáncer de pulmón

Se considera que el cáncer de pulmón es la principal causa de muerte en los Estados Unidos, tanto de hombres como de mujeres.

También se ha establecido que la causa principal del cáncer de pulmón es el consumo de cigarrillos.

De manera que mientras más cigarros diarios se consume y mientras más joven se comience con este hábito, más probabilidades de padecerlo.

Los pulmones son los órganos que están incluidos en el aparato respiratorio. Se encargan de la función respiratoria.

Las vías respiratorias sirven para suministrar oxígeno al cuerpo, y una vez procesado se expulsa dióxido de carbono.

A continuación veremos los aspectos fundamentales que permitirán comprender el cáncer de pulmón, de manera que se pueda minimizar el riesgo a padecerlo.

¿Qué es el cáncer de pulmón?

Se trata de un cáncer en los pulmones, es un cáncer que se origina en el tejido de las células que cubren los conductos de aire en los pulmones.

Existen dos tipos principales de cáncer de pulmón.

El primero es el cáncer pulmonar de células pequeñas, este es el que mayormente se presenta en los fumadores.

El segundo tipo es el cáncer pulmonar de células que no son tan pequeñas.

Este tiene un crecimiento más lento y por eso tarde en ir más allá de los pulmones.

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de pulmón?

En algunos casos el cáncer de pulmón no genera síntomas, por lo que su detección depende de una radiografía en los pulmones.

La mayoría de los diagnósticos suelen hacerse cuando el tumor ya ha crecido y su tamaño suele interferir con otros órganos cercanos.

Sin embargo, de forma general quienes tienen cáncer pueden presentar síntomas que son similares a los de otras enfermedades no mortales.

Es por ello que ante la presencia de uno de estos síntomas lo mejor es que se acuda al médico para que dé un diagnóstico después de las pruebas.

Los síntomas más comunes son:

  • Pérdida de apetito
  • Tos con sangre en el esputo (flemas)
  • Cansancio
  • Tos seca con flema
  • Dolor
  • Dificultad para respirar

Por otra parte los tumores de pulmón tienden a originar líquidos que se van acumulando en el pulmón hasta generar un colapso.

Además también hay que tener presente que si el tumor presenta metástasis entonces se presentan otros síntomas.

El cáncer del pulmón, una vez se disemina, podría afectar los ganglios linfáticos, los huesos, el cerebro, las glándulas suprarrenales y el hígado.

¿Cómo evoluciona?

Para entender la evolución del cáncer de pulmón hay que tomar en cuenta los dos tipos de cáncer que se dan.

Técnicamente el primer tipo de cáncer de pulmón se conoce como no microcítico y el segundo es el microcítico.

A continuación te presentaremos las fases de evolución de cada uno de estos tipos de cáncer de pulmón:

Evolución del cáncer de pulmón no microcítico

Esta evolución se da en cuatro fase que son las siguientes:

fase i

El tumor se encuentra localizado solo en el pulmón. Es posible extirparlo mediante cirugía de acuerdo a su tamaño y localización.

fase II

En esta fase el tumor permanece en el pulmón, sin embargo el cáncer ha infectado los ganglios linfáticos más cercanos.

En esta fase también se podría extirpar con cirugía.

fase iii

En esta fase el cáncer no puede ser extirpado con cirugía debido a su tamaño.

También ha afectado los ganglios linfáticos más alejados, llegando al centro del tórax incluso.

Igualmente en esta fase tiende a afectar estructuras vitales como vías respiratorias, vasos sanguíneos mayores, corazón, entre otros.

fase iv

En esta fase sin importar el tamaño del tumor primario el cáncer origina metástasis en otras partes del cuerpo.

A estas alturas ha podido hacer metástasis en riñones, cerebro, huesos, hígados y otros órganos.

Evolución del cáncer de pulmón microcítico

Para este tipo de cáncer se usa una clasificación distinta, su evolución se divide en dos etapas fundamentales:

Enfermedad limitada

Esta fase de evolución es la primera, se da cuando el tumor solo afecta una parte del tórax y los ganglios linfáticos de la zona.

Enfermedad diseminada

Esta se da cuando el cáncer sobrepasa los límites del tórax, afectando al hemitórax contrario y otros órganos.

Se ha diseminado en huesos, hígados, cerebro, en los ganglios linfáticos más alejado de la zona del tumor y en las glándulas suprarrenales.

Diagnóstico

Lo más común en relación a los síntomas del cáncer de pulmón es que estos se manifiesten cuando ya esta avanzado.
Esto dificulta su diagnóstico temprano, a menos que debido a otras enfermedades los estudios aplicados logren detectar el cáncer de pulmón.

Se cree que un 15% de los casos son los que se logran detectar en las fases iniciales. Y de ese porcentaje muchos diagnósticos son accidentales.

La primera prueba para confirmar la posibilidad de un diagnóstico de cáncer es una biopsia del tejido del pulmón.

Si es detectado, si se confirma, entonces se realizan otras pruebas que permitirán determinar un diagnóstico exacto en relación a su estado.

A continuación presentamos las distintas pruebas de diagnóstico para el cáncer de pulmón:

Estudios radiológicos

Estos son los que se realizan mediante la implementación de los rayos X, ondas sonoras, sustancias radioactivas o campos magnéticos.

A través de uno de esos métodos se recrean imágenes sobre el interior del cuerpo.

Frecuentemente se hace uso de varios estudios radiológicos para determinar en qué parte del cuerpo se ha propagado el cáncer de pulmón.

Si se presenta una masa o mancha en los pulmones, la radiografía de tórax podría ser útil.

Examen físico e historial clínico

Este estudio permite registrar los síntomas que el paciente presenta y los factores de riesgo ante los cuales se expone.

Adicionalmente, el estudio físico permite conocer los indicios del cáncer de pulmón y otras complicaciones en la salud.

Tomografía por emisión de positrones (PET)

Para este estudio se utiliza un indicador radiactivo que es sensible y de baja dosis, con la intención de acumularlo en los tejidos cancerosos.

Para la tomografía ósea se debe aplicar una inyección de sustancia radiactiva en la vena.

De esa forma la sustancia se acumula en áreas anormales del hueso, cuya anormalidad puede ser consecuencia del cáncer propagado.

Tomografía computarizada

Este estudio permite diagnosticar el tamaño del tumor, su forma y posición. También permite detectar ganglios linfáticos aumentados de tamaño.

Este estudio de diagnóstico es más sensible que las radiografías de tórax de rutina que se aplica en la etapa inicial de los tumores cancerosos.

Citología de esputo

Para esta prueba de diagnóstico se hace un examen mediante microscopio de una muestra de flema.

Permite analizar si hay células cancerosas.

Exámenes de imágenes por resonancia magnética

Para este examen se usan imanes poderosos, ordenadores muy modernos y ondas radiales con la intención de tomar imágenes transversales detalladas.

Las imágenes que produce este estudio son similares a las que se produce mediante una tomografía computarizada.

Sin embargo, el examen de imágenes por resonancia magnética arroja imágenes más precisas que facilitan detectar la propagación del cáncer.

Broncoscopia

Para este estudio se introduce un tubo flexible iluminado en la boca haciéndolo llegar hasta los bronquios.

Es un procedimiento que permite encontrar tumores que se localizan centralmente o las obstrucciones en los pulmones.

Con este procedimiento, además, es posible hacer biopsias o extraer líquidos para examinar si tienen células cancerosas.

Biopsia con aguja

Para este tipo de examen que permite establecer un diagnóstico para el cáncer de pulmón se necesita introducir una aguja en la masa cancerosa.

A medida que se introduce la aguja, es posible visualizar los pulmones en un tomógrafo computarizado.

Una vez que es extraída la muestra de la masa se puede observar la misma por medio del microscopio para así identificar si hay células cancerosas.

Análisis de sangre

Este tipo de examen permite diagnosticar si el cáncer se ha extendido al hígado o a los huesos.

Mediastinoscopia

Este procedimiento consiste en hacer un pequeño corte en el cuello a fin de introducir un tubo iluminado detrás del esternón.

Para esto se utilizan instrumentos especiales que se manejan por medio del tumo permitiendo tomar una muestra de tejido.

Tomada la muestra del tejido de los ganglios linfáticos mediastínicos se hace una observación para determinar si hay células cancerosas.

Biopsia de médula ósea

Para este estudio se usa una aguja que permite extraer un núcleo cilíndrico del hueso.

Este núcleo es de 1,5 mm de ancho y de 2,5 cm de largo.

Este examen se aplica generalmente a la parte posterior del hueso de la cadera, y en base a la muestra se determina si hay células cancerosas.

¿Cómo se trata el cáncer de pulmón?

Existen diversos métodos para tratar el cáncer de pulmón y estos dependen del estado o fase en el que se encuentre.

A continuación explicaremos brevemente los distintos métodos:

Cirugía

Por medio de la cirugía se hace una extirpación de tumor y de una cantidad variable del tejido a su alrededor.

Es un tratamiento principal para pacientes con cáncer en las primeras etapas y que cuentan con un buen estado de salud general.

El objetivo de este tratamiento es la eliminación total de las células tumorales, para lograr la cura.

Sobre el tiempo de duración de esta operación depende de dónde esté ubicado el tumor y del tamaño.

Lobectomia

Este método se lleva a cabo mediante la extirpación de un lóbulo entero del pulmón.

Se aplica por lo general cuando los pulmones están funcionando bien, así se procede a extirpar el cáncer.

Tiene un riesgo de mortalidad del 3 al 4 por ciento, el riesgo aumenta de acuerdo a la edad avanzada del paciente.

Si el pulmón no funciona bien y no permite la lobectomía, entonces se extirpa el cáncer si es pequeño junto a una porción del tejido circundante.

Radioterapia

Esta es una terapia con radiación, se intenta destruir las células cancerosas mediante la entrega de rayos X de alta energía.

Este procedimiento sirve como tratamiento principal, o para reducir el tamaño del tumor antes de la cirugía.

También se puede aplicar después de la cirugía para eliminar las células cancerosas que podrían quedar en el área tratada.

Igualmente, se usa para tratar el cáncer pulmonar en la fase en la que ya se ha diseminado al cerebro u otras partes del cuerpo.

¿Por qué se produce?

La causa por la que se produce el cáncer de pulmón es distinta a los factores de riesgo.

Es decir, existen causas que originan que se dé el efecto por el cual el cáncer se incrementa y evoluciona.

Pero en sí el cáncer se da cuando las células se multiplican sin control, si esto ocurre en los pulmones, entonces es cáncer de pulmón.

Causas y factores de riesgo

La principal causa y factor de riesgo es el cigarrillo, este hábito puede incrementar el riesgo a padecer cáncer pulmonar.

Además, existen otros factores, estos son:

Efectos del radón

Se trata de un gas radiactivo que puede encontrarse en las rocas y en el suelo de la tierra.

Este se forma debido a la descomposición natura del radio.

Exposición a carcinógenos

Este es otro factor de riesgo. Entre estos carcinógenos el amianto es de las sustancias industriales más relacionadas al cáncer de pulmón.

Existen otras como arsénico, uranio y productos que se derivan del petróleo.

 Predisposición genética

Esto es debido a los cambios o mutaciones del ADN, hay personas que heredan tales mutaciones y esto aumenta el riesgo ante el cáncer de pulmón.

Exceso o deficiencia de vitamina A

Si no se recibe suficiente vitamina A o se toma demasiada, se corre el riesgo de padecer cáncer de pulmón.

Conclusión

Para finalizar, es muy recomendable que ante la presencia de uno de los síntomas que se han explicado, se acuda al médico.

Recuerda que si estás expuesto a uno o más riesgo es mejor tomar precaución, pues si el cáncer de pulmón se detecta a tiempo podría curarse.

 

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